Herramientas digitales para la participación - Módulo 3

HERRAMIENTAS DIGITALES PARA LA PARTICIPACIÓN


Esta tercera entrada al blog va dirigida al módulo 3 de la asignatura Escenarios virtuales para la participación, en la que se pretende investigar y exponer los tipos de herramientas digitales que se emplean en un caso práctico en el que exista un proceso de participación.
Para dar respuesta al objetivo que se ha expuesto, he decidido analizar un caso práctico en el que soy participante. Este es un proyecto de investigación que trata sobre “La incidencia de centros educativos públicos y concertados de la Comunidad Autónoma Vasca en la Promoción y Educación para la Salud” y que estamos desarrollando un grupo de investigadores de la Universidad de Deusto. Este proyecto no se desarrolla dentro de ningún lugar físico, dado que los componentes del grupo somos residentes en diferentes municipios y desempeñamos otras labores de forma simultánea, lo que genera la necesidad de emplear herramientas digitales para comunicación y coordinación.
En términos científicos, tal y como exponen Arcila, Piñuel y Calderín (2013), estaríamos hablando de la e-investigación, que se refiere al uso avanzado e intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para producir, manejar y compartir datos científicos en un contexto de colaboración geográficamente distribuido. Dicho de otra forma, la e-investigación es la investigación que se realiza mediante el uso mayoritario de recursos TIC. Entendiendo esto así, se comprende que las herramientas digitales son indispensables para una posible coordinación y comunicación entre miembros para poder desempeñar la actividad investigadora. De hecho, en esta misma línea, De Firpo et al. (2008) defienden que los grupos que sostienen una mayor colaboración tienen un potencial investigador significativo, y esto unido a la afirmación de Borgman (2007) que mantiene que es posible asegurar que el uso de las TIC tiene serias repercusiones en la calidad y valor de la investigación, nos muestra la importancia de la e-investigación.
Este contexto no es nada nuevo, ya que Hey et al (2009) ya indicaron que el paradigma de la “e-ciencia” estaba ya por aquel entonces transformando las dinámicas y las herramientas de la investigación científica. Eso sí, las herramientas han evolucionado y el mundo de la e-investigación a su par, por lo que en las posteriores líneas voy a intentar analizar las actuales herramientas de e-investigación que empleamos en nuestra actividad investigativa.
De forma inequívoca, la herramienta de comunicación que más empleamos es el correo electrónico, ya sea para comunicarnos entre el grupo de investigadores, para la trasferencia rápida de archivos o para reenviar otros correos eléctricos que puedan tener relevancia en la investigación. El correo electrónico es una herramienta muy polivalente dentro de la actividad investigadora, por una parte por la formalidad que muestra de cara a personas ajenas al grupo de investigación (ya sea para ponernos en contacto con agrupaciones, personas reputadas u otros investigadores que puedan contribuir proporcionándonos información), a demás de que se encuentra disponible para cualquier soporte tecnológico y lo podemos tener tanto en el ordenador, como smartphone, tablet o demás medios.
Que el correo electrónico es la herramienta más empleada, queda reflejado en el estudio de Arcila et al. (2013), que muestra que el 81,33% de los investigadores analizados manifestaron haber usado la e-herramienta del correo electrónico como medio de comunicación y colaboración. En concreto, el correo que nosotros empleamos pertenece a la plataforma de Gmail, en propiedad de la compañía Google, aunque poseemos el dominio @opendeusto.es.
La investigación de Arcila et al. (2013) también destaca como una de las e-herramientas más empleadas por los e-investigadores, con un 62,97%, los sitios de archivos y documentos compartidos, como Dropbox, Google Drive, Microsoft OneDrive… Nosotros empleamos principalmente Google Drive, también de la compañía Google, dado que al poseer una cuenta con dominio de @opendeusto.es, y esta ser perteneciente a la Universidad de Deusto, no tenemos limites de capacidad de datos en la nube y podemos sacar el máximo provecho a la gran cantidad de servicios que ofrece la plataforma.
Google Drive ofrece dentro de su plataforma un amplio abanico de características diseñadas para el trabajo colaborativo y una comunicación lo más eficiente posible. Dentro de todas las herramientas, existe la posibilidad de estar editando los documentos de forma simultánea con el resto de los compañeros, a la par que puedes hacer anotaciones y comunicarte en vivo a través del chat del propio documento. Además, todos los cambios que se realizan se quedan guardados de forma instantánea en la nube y quedan registrados en un historial de modificaciones, lo que permite poder visualizar y recuperar todas las modificaciones que se han ido haciendo en caso de error.
Respecto a las formas de comunicación directas, la vía más sencilla y que más empleamos es sin duda Skype, una plataforma de videollamada que permite comunicarse en vivo con los demás compañeros sin importar el espacio en el que se desarrolle. Esto nos permite poder comunicarnos como si estuviésemos compartiendo espacio físico, pero sin necesidad de hacerlo, lo que nos posibilita una comunicación más constante y fluida a la hora de coordinar la investigación.
Pero las e-herramientas no las empleamos simplemente para nuestra coordinación y comunicación exclusivamente, también las empleamos para dar a conocer ciertos avances de la investigación, artículos relacionados, así como poder obtener información de forma global.
Primeramente, es necesario destacar la presencia de redes sociales, las cuales empleamos para dar a conocer la actividad que realizamos, muestras de pequeños avances o cuestiones interesantes de nuestra investigación para que personas relacionadas con la temática muestren intereses por la investigación. Para esto, las dos redes sociales que mas empleamos son Facebook e Instagram, ambas del grupo Facebook Inc, que hacen que nuestra investigación este de un modo muy abstracto, abierta.
Por último, cabe mencionar que también se emplean las redes sociales como apoyo de nuestra investigación y en diversas ocasiones las hemos empleado para obtener información cuantitativa por medio de encuestas de la plataforma Google Forms. Estas no han estado exclusivamente publicadas en las cuentas en redes sociales de nuestro proyecto, sino que también han sido distribuidas en los medios oficiales de la propia Universidad de Deusto, a la par que en las revistas DeustoAlumni y BAMeando (Revista interna de la Escuela Universitaria de Magisterio Begoñako Andra Mari).
Como se ha podido observar, las e-herramientas se presentan esenciales en la actualidad para poder llevar a cabo cualquier actividad investigativa, y no porque sea la única vía de obtención de información, comunicación y expansión de la investigación, sino porque es de gran ayuda para acortar los tiempos, conseguir información de mayor calidad y procedentes de lugares que sin las e-herramientas no se podrían acceder, y dar a conocer la investigación. Al fin y al cabo, las TIC son grandes aliadas y nos sirven como apoyo, siempre y cuando se haga un buen uso de ellas. 

BIBLIOGRAFÍA
·  Arcila, C., Piñuel, J.L. & Calderín, M. (2013). The e-Research on Media & Communications: Attitudes, Tools and Practices in Latin America Researchers. [La e-investigación de la Comunicación: actitudes, herramientas y prácticas en investigadores iberoamericanos]. Comunicar, 40, 111-118. https://doi.org/10.3916/C40-2013-03-01
·    Borgman, C. (2007). Scholarship in the Digital Age. Cambridge, Massachusetts: MIT Press. In Arcila, C., Piñuel, J.L. & Calderín, M. (2013). The e-Research on Media & Communications: Attitudes, Tools and Practices in Latin America Researchers. Comunicar, 40, 111-118. https://doi.org/10.3916/C40-2013-03-01
·   De Filippo, D., Morillo, F. & Fernández, M.T. (2008). Indicadores de colaboración científica del CSIC con Latinoamérica en bases de datos internacionales. Revista Española de Documentación Científica, 31, 1, 66-84.
·  Hey, T., Tansley, S. & Tolle, K. (Eds.) (2009). The Fourth Paradigm. Data-Intensive Scientific Discovery. Redmond Washington: Microsoft Research.
·  Hernández, N., González, M. & Muñoz, P.C. (2014). Planning Collaborative Learning in Virtual Environments. [La planificación del aprendizaje colaborativo en entornos virtuales]. Comunicar, 42, 25-33. https://doi.org/10.3916/C42-2014-02

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